La Llamada Perdida, Técnica Para Enamorar A Una Amiga

Este es un post más de la serie Cómo Enamorar A Una Amiga.

 

Habiéndose cumplido las dos o tres semanas de ausencia ella se encuentra ya casi convencida de que estás saliendo con otra chica. La presencia de una rival que al parecer te está ganando la hace percibirte más atractivo, sus instintos competitivos están aflorando cada vez con mayor fuerza, pero la incertidumbre la está matando.

 

 

La ausencia de contacto la ha mantenido en esa condición, pero también es posible que esté comenzando a resignarse. Lo que vamos a hacer ahora es potenciar todas las emociones que ya le has hecho sentir hasta ahora.

 Para ello vas a aprovechar la próxima fiesta a la que te inviten o asistirás a un bar, solo o en compañía de un amigo –en realidad la compañía es irrelevante-; lo importante es que sea un sitio con mucho ambiente, con muy buena música, y mucha gente conversando y riendo.

 Desde ahí vas a tomar tu celular y vas a marcar al número de tu amiga, cuando conteste tú no dirás absolutamente nada, solo dejarás el teléfono encendido y al aire, de forma que lo único que ella escuchará será el ruido de la música y la gente.

 Vas a dejarlo así por un lapso de treinta a cuarenta y cinco segundos, después cortarás la llamada. Eso es todo.

 Quizá te preguntarás por qué gastar dinero en entrar a un bar y tomar una copa solo para hacer una simple llamada perdida es una buena idea, y cómo puede ayudarte a conquistar a esa amiga que tanto te gusta. Pues bien, existe una razón poderosa y es que al hacerlo así jugarás con su mente una vez más:

 Ella recibe una llamada tuya tras semanas de no saber de ti, pero al contestar solo escucha el ruido de un ambiente festivo que la hace suponer que te la estás pasando increíble. Varias preguntas rondan su mente, por ejemplo: 

  • “Se oía mucho ambiente, ¿dónde estará?”
  • “¿Qué estará haciendo ahí?”
  • “¿Con quién estará?”

 ¡Ups!

 “Seguramente está con la tipa esa, la tal Adriana; pero ya me llamará para explicarme por qué me marcó”.

 

 Y sí, se lo explicarás, pero no ahora. Vas a dejarla con la duda, pensando en ti, acrecentando su incertidumbre todavía más.