Cómo Dejar De Enamorarse De Una Mujer

¿Quién no ha vivido una vez en su vida el drama novelesco de enamorarse y no ser correspondido, o de entregar todo y terminar con el corazón destrozado?

Es triste admitirlo, pero una de las cosas que nos han enseñado sobre el amor de pareja es que implica sacrificio y sufrimiento, y que si no has sufrido lo suficiente es porque no amas lo suficiente.

 

Dejar de enamorarse

 Las películas, y más aún las telenovelas, nos muestran esta situación todo el tiempo, la historia estándar de una telenovela consiste en que la pareja protagónica se ama, pero por diversas razones nunca pueden estar juntos y ser felices… hasta los capítulos finales, cuando los malos van a la cárcel, a hospitales psiquiátricos, o mueren.

Más allá de películas y telenovelas, la idea de que el amor es sufrimiento está presente en poesía, libros, portales y foros de Internet, y hasta en redes sociales.

 

Pero, ¿de verdad el amor es sufrimiento?

Lamentablemente sí, para millones de hombres y mujeres en todo el mundo amar es sufrir. Por fortuna, tú no tienes que ser uno de ellos.

Tú puedes desenamorarte y ser feliz, y no sólo eso, sino que puedes hacerlo a voluntad todas las veces que lo requieras.

Cuando lo supe también estaba incrédulo… hasta que lo probé y pude comprobar la veracidad de esta afirmación.

 

¿Quién Puede Mandar En El Corazón?

El objetivo de este blog,  así como de todos los libros electrónicos, audio libros, videos, y demás materiales que aquí te ofrecemos es justamente evitar que hombres como tú sufran la soledad y el desamor. Aún así, todos los días muchos hombres caen ante las flechas de Cupido para terminar sufriendo y diciéndose:

“Es que la amo… ¿Quién puede mandar en el corazón?”

Cuando era un muchacho bueno al que las chicas no querían más que solo como amigo, si acaso, una y otra vez me hice esta pregunta. Buscando la respuesta recurrí a mi familia, a mis amigos, a las mismas chicas que no se cansaban de batearme, y hasta consulté a algunos de los “gurús” que escriben artículos para las revistas del corazón. Lo curioso es que siempre me topaba con la misma respuesta a la pregunta ¿quién puede mandar en el corazón?

La respuesta que siempre recibía era esta:

Pregunta: ¿Quién puede mandar en el corazón?
Respuesta: Nadie, en el corazón no se manda.

Había dos problemas con esta respuesta de rutina, el primero es que la encontraba siempre, el segundo que no me gustaba para nada, no me era útil. Después de todo yo me había enamorado por primera vez, ella me había rechazado, yo estaba sufriendo como nunca en mi vida había sufrido, estaba tan mal que mi familia y amigos me recomendaron buscar ayuda.

Pero no estoy aquí para hablar de mi historia personal, lo único que voy a decirte es que la respuesta de “en el corazón no se manda” me resultaba sumamente incómoda. Imagínate que quieres dejar de amar a alguien y todos te dicen “no puedes, porque en el corazón no se manda”, es como si a un suicida le dijeran “Salta, tus problemas no tienen solución”.

Por fortuna mi vida cambió cuando comencé por hacer lo opuesto a lo que había hecho hasta ese momento, después apliqué técnicas de Programación Neurolingüística, así poco a poco fui calibrando e internalizando en mi ser el juego de la seducción. En el proceso me desenamoré de la chica que tanto había significado para mí, no supe cuando sucedió con exactitud, simplemente llegó el momento en que ya ni siquiera lo recordaba.

Entonces creé mi primer curso de seducción con la idea de ayudar a hombres que se encontraban en la misma situación por la que yo había pasado. Pronto tenía varios sitios web sobre seducción y relaciones personales, un blog, y una lista de miles de suscriptores que recibían con agrado el material que yo les proporcionaba, y que me hacían preguntas muy diversas, tal como hoy en día aún las recibo.

Lo curioso es que muchas de las preguntas que recibimos a diario en Seducción Infalible son muy similares a las que yo me hacía para tratar de explicar mi falta de éxito con el sexo opuesto. Casi siempre tenía las respuestas, y cuando no las tenía las buscaba, pero nunca he dado las mismas respuestas que escuchas por todos lados y que no sirven para nada excepto para confundirte y bajarte la moral.

Por eso, cuando comencé a recibir repetidamente la pregunta “¿Quién puede mandar en el corazón?” dar una respuesta cierta y totalmente distinta a la que todos ofrecen no me fue difícil, esta es mi respuesta:

Pregunta: ¿Quién puede mandar en el corazón?
Mi respuesta: ¡Tú!

Veámoslo objetivamente: Es tu corazón, y tu corazón es un órgano de tu cuerpo… Lo gobierna tu mente, que también es tuya… Entonces, ¿quién mejor que tú para mandar en tu propio corazón?

Eso lo tenía muy claro, mi único problema era mostrar el cómo. Recordarás que yo me había desenamorado, pero no me di cuenta cuándo ni cómo ocurrió, simplemente desperté un día y descubrí que estaba libre de esa opresión en el pecho y de ese ardiente deseo de volver a verla y estar con ella.

Como nunca me di cuenta cuándo exactamente ocurrió ni cómo ocurrió me sentía incompetente para explicar el proceso exacto. Yo sabía que desenamorarse era posible cuando existe verdadera voluntad de hacerlo, y que el proceso toma muy poco tiempo, pero no sabía exactamente cómo hacerlo, así que busqué… y busqué… y busqué…

Y una y otra vez me topé con las mismas respuestas absurdas de “en el corazón no se manda”, “no puedes dejar de amar a voluntad”, “el amor no conoce el final”, etc.

Así que seguí buscando… y buscando… y buscando…

Hasta que un día, como por arte de magia, encontré la respuesta por fin.

La respuesta estaba en un libro titulado justamente Cómo Desenamorarse, escrito por el psicólogo Víctor Encinas García.

En las primeras páginas de su libro Encinas García menciona lo siguiente:

“A finales de noviembre del 2005 descubrí que lo primordial para desenamorarse es aprender a desenamorar al inconsciente. Desde entonces ya no tengo derecho a decir que sufro por amor. Aquí tienes mi método personal para desenamorarme voluntariamente en apenas unos días. A mí me cambió la vida para bien, espero que a vosotros también”.

Al leer el capítulo introductorio pensé que era justo lo que buscaba, pero aún tenía ciertas dudas. Sin embargo, a medida que fui leyendo descubrí que su método tenía sentido y decidí ponerlo en práctica con algunos de mis consultantes. Los resultados fueron contundentes:

Un hombre que recién se había separado de su esposa porque ella le fue infiel la estaba pasando fatal. Estaba decidido a buscarla, perdonar su infidelidad y volver a comenzar. Puso en práctica este método y en menos de una semana él estaba totalmente desenamorado y feliz de estar solo de nuevo.

Otro hombre pudo por fin liberarse del fantasma de una ex a la que había amado en secreto durante más de diez años. Cuando por fin se desenamoró de aquel fantasma él pudo por fin ser feliz con su esposa y disfrutar de una relación maravillosa a la que no había podido entregarse por completo.

Tras haber descubierto el interesante libro que acabo de mencionar quise de inmediato compartir dicho material con mis suscriptores, sin embargo, enfrenté dos grandes complicaciones:

1. El autor no permite que su libro se distribuya, no permite revenderlo ni reproducirlo total o parcialmente.

2. Traté de contactar a Víctor Encinas para saber si cuenta con algún programa de afiliados o podíamos establecer algún tipo de alianza, pero fue inútil, nunca lo pude contactar. Su sitio web no está en línea y en el libro no incluye ningún correo electrónico ni forma alguna de contactarlo.

Finalmente, decidí crear este ebook, que está basado en el Cómo Desenamorarse de Víctor Encinas, pero explicado con mis propias palabras, de forma que no constituye copia ni total ni parcial.

Por otro lado, a pesar de que el libro Cómo Desenamorarse de Víctor Encinas es tan bueno hay algo que sí me atrevo a criticar y es que contiene, a mi parecer, demasiado relleno. La técnica del desenamoramiento es bastante sencilla y queda plenamente explicada en un solo capítulo, el resto del libro es interesante y divertido, pero no muy necesario si estás buscando algo práctico, rápido y fácil de digerir.

Por eso, en mis siguientes post te revelaré la técnica para desenamorarte y dejar de sufrir, que es lo que deseas conocer y constituye la promesa básica de esta serie de posts.