Cómo Besar A Una Mujer

¿Cómo definir un beso?

 

falso coqueteo

Técnicamente besar es un saludo hecho tocando y presionando los labios. Pero esta definición académica no tiene nada que ver con lo que los poetas, los artistas y los amantes piensan al respecto. Shakespeare decía que un beso es un “sello de amor”. Otros poetas lo han llamado “respirar un néctar”, otros más se han referido a él como “la fragancia de bálsamo extraído de árboles aromáticos”, “los floridos pastos en el verano”, “cálido ámbar en la mano de una mujer”, “un buquet de flores que atrae a las abejas”, “el bálsamo del amor”, “la primera y última de las alegrías”, “el lenguaje del amor”, “tributo de amor”, “el néctar de Venus”…

Un beso es tantas cosas, que un libro entero no bastaría para compilar las definiciones.

Porque cada beso es distinto, único en su expresión e intención.

 

Diferentes tipos de besos

Cada beso es distinto, único en su expresión en intención.

El beso de una madre hacia su hijo es una manifestación de amor filial, el beso tradicional en un reencuentro o en una despedida, el beso en la mejilla que se ofrece como saludo entre amigos y compañeros. Estos son ejemplos de besos, pero están muy lejos de ser considerados el lenguaje del amor.

Ese tipo de besos no son objeto del estudio de este libro. El Divino Arte de Besar estudia los besos de amor, los que se dan entre un hombre y una mujer como una manifestación de cariño, de pasión y deseo. Se han escrito numerosos libros que hablan sobre el amor, sobre la pareja, sobre las relaciones humanas en general; pero curiosamente, no he encontrado hasta el momento ningún libro, al menos no en español, que enseñe a hombres y mujeres el arte de besar. Sólo en inglés, y a base de una exhaustiva búsqueda, pude encontrar un ebook titulado “The Art Of Kissing” (El Arte de Besar), por Hugh Morris. Este libro se basa en la obra antes mencionada, sin ser una copia fiel de la misma.

Si existen libros que enseñan a hablar en público, libros que enseñan a construir negocios exitosos, libros que enseñan a hablar un nuevo idioma, libros que enseñan a atraer y seducir, o libros que enseñan a enamorar, ¿porqué no un libro que enseñe a besar? Después de todo un beso es la más sublime expresión de amor, y contribuye tanto a la felicidad de las personas, que no debe ser ignorado.

Este libro es un manual del beso, que enseña los métodos más avanzados para besar, las ventajas de ciertos tipos de besos y las desventajas de otros, las reacciones físicas y mentales de los besadores, episodios históricos junto con ejemplos de la literatura universal en cuanto a besos se refiere.

 

¿Por qué besamos?

¿Qué ocurre cuando una hombre y una mujer se besan?

Durante el beso ocurren una serie de reacciones que afectan a diferentes partes del cuerpo. Algunos científicos han dicho que besar es placentero porque los dientes, mandíbulas y labios están llenos de nervios, y cuando los labios se encuentran se genera una corriente eléctrica.

Lo cierto es que dos personas se besan para satisfacer un hambre, tan natural como el hambre de comida, es el hambre de sexo que conduce al uno hacia el otro. Esta hambre es instintiva, todos nacemos con ella.

 

¿Cómo pedir un beso?

No nos referimos a cómo acercarse a una mujer que acabas de conocer porque para ello existen otras entradas publicadas en este blog. Nos referimos a cómo acercarse a una mujer que ya conoces, para besarla.

Muchos hombres frecuentemente nos preguntan cuál es la mejor forma de pedir un beso por primera vez, la respuesta ha sido precisa: “La mejor forma de pedir un beso es no pedirlo”. El hombre que pide un beso se escucha terriblemente patético y rogón, pero el mayor problema de pedir un beso es que das a la chica la oportunidad de decir “no”, y la gran mayoría de ellas lo harán.

Por lo tanto, el secreto es acercarte, con calma pero con firmeza, y tomar de sus labios ese beso que tanto deseas. Si has abonado el terreno, si has endulzado sus oídos con frases que le provoquen emociones positivas, excitación y deseo, ella no se negará.

Nunca pidas un beso, simplemente tómalo. Emplea para ello la técnica que exponemos a continuación:

 

La técnica de besar

Existen muchas formas de tomar el beso, tu propia creatividad te permitirá crear técnicas y adaptarlas a la situación. La siguiente técnica es de efectividad cien por ciento probada:
Colócate detrás de la chica hasta que la punta de tu nariz toque su cabello, inhala y exhala, aspirando el exquisito aroma de su pelo. Lentamente mueve tu nariz hasta que quede detrás de su oreja. Toca la orilla de su oreja con tus labios en un simple roce. Respira suavemente sobre la delicada piel detrás de su oreja, algunas mujeres reaccionan apasionadamente a este sutil acto. Roza su oreja con tu nariz nuevamente y espera su reacción. Si ella mueve su cabeza hacia atrás, retorna a olfatear su cabello juguetonamente. Susurra suavemente a su oído algo romántico y atrevido, desplázate de su oreja hacia su cuello con tus labios muy lentamente, detente en su nuca y ejerce presión con tus labios, succionando con delicada gentileza.

Desplaza tus labios alrededor de su nuca, hacia su cuello y hacia su mandíbula. Retorna a su oreja y besa el lóbulo, no retornes a su mandíbula. Mueve tu boca hacia la comisura de sus labios, al llegar a ellos notarás un extraño encogimiento de sus hombros. La razón de esto es que los labios constituyen una de las mayores zonas erógenas de su cuerpo, las terminales nerviosas son tan sensibles que un ligero contacto es suficiente para enviar una sensación de placer de forma inmediata hacia el cerebro vía el sistema nervioso, y el cerebro a su vez envía una respuesta a los nervios que controlan los músculo de la boca y labios, así como otras zonas del cuerpo.

Eso te mostrará cuando ella desea ser besada.

Estás sobre la comisura de su boca. No vaciles en ejercer presión adicional a sus labios. Besa ahora su boca entera, pero antes obsérvala temblando del deseo.

Levanta tu cabeza lentamente, concéntrate en ellos, así cuando establezcas contacto nuevamente la unión será perfecta. Observa muy brevemente la imagen de su boca. Y entonces desciende súbitamente hasta sus labios… Bésala.

Bésala en este momento, como si nada más existiera en el mundo.

 

El beso francés (beso “alma”)

El beso francés es sin duda el más famoso de todos, consiste en la unión de ambas lenguas que se acarician mutuamente. Pero al acariciarse ambas lenguas es como si se fusionaran las almas. Por eso los franceses llamaron a este beso el beso “alma”.

Los franceses han sido siempre de mente liberal, y desde hace mucho tiempo atrás, fueron capaces de perfeccionarse a sí mismos en el arte del amor, y de manera muy particular, en el divino arte de besar.

Los besos no cuestan nada. Por eso, aún cuando el mundo se encuentre en crisis la gente continúa enamorándose, amándose, casándose y teniendo hijos. De hecho, se ha comprobado que durante una crisis nacen más niños que cuando la economía se encuentra en auge. Esto significa que, aunque los amantes no tengan dinero, ellos se tienen a sí mismos, se tienen amor, tienen la capacidad de besarse como ellos lo desean.

El beso francés, sencillo en su ejecución, es muy poderoso para incrementar el amor, la unión y la intimidad en la pareja. Recuerda que al acariciar su lengua con la tuya, estás acariciando su alma.

 

El beso vacío

Cuando tus labios ansiosos han sido depositados sobre los labios ansiosos de tu pareja, prueba a variar el beso. Una de estas variantes puede ser el beso “vacío”.
Comienza abriendo tu boca, después de haber descansado con los labios cerrados. Rozando con la punta de tu lengua los labios de tu pareja muy sutilmente muestra que deseas ella lo haga también.

En cuanto ella responda abriendo su boca deja de rozarla con tu lengua, y chupa su interior como si estuvieras intentando extraer las entrañas a una naranja. Si ella conoce este estilo de beso actuará en la misma forma y succionará el aire de tu boca. Sus labios se adherirán con tanta fuerza que casi dolerán, pero de placer. Será un leve dolor, pero altamente placentero.

Sé que suena raro, pero es real. El dolor no se compara con el placer.

El beso deber durar un corto tiempo, porque existen bocas muy delicadas cuyos músculos tiran muy fácilmente. El beso “vacío” debe ser muy corto, pero existe una técnica especial para terminarlo. No retires de repente tu boca, al menos no lo hagas si se encuentra alguien más presente, porque se escuchará un chasquido muy fuerte que percibirán con facilidad. El procedimiento consiste en abrir primero la comisura de sus labios, escucharás un siseo ligero sonar cuando lo hagan, e inmediatamente sentirás la presión en tu boca disminuir. Los músculos de tu boca se relajarán y una deliciosa sensación se apoderará de tu cuerpo entero, dándote una tranquilidad indescriptible.

Mas no termina ahí.

A toda buena cena siempre corresponde un postre, y lo mismo aplica al “beso vacío”. Después de liberar tus labios levántalos lejos de los de tu amada. Entonces, gentil y suavemente acerca de nuevo tu boca a la de tu amada y coloca un diminuto beso en sus labios confundidos. Este pequeño acto de simpatía y gratitud fortalece el lazo entre ella y tú. Le hace saber que entiendes lo que siente y que simpatizas con ella.

Durante el resto de la sesión ambos deberán restablecerse del ardor de tales besos, por lo que ligeras variaciones son aconsejables, pero no vuelvas a darle un beso “vacío” otra vez.

El momento es propicio para los besos, pero existen otros que, pese a no ser tan satisfactorios como los besos en los labios, también serán agradables para expresarse lo que sienten el uno por el otro.

 

El beso espiritual

Por ejemplo, el beso “espiritual”, que es aquel que se intercambia sólo en intensas miradas. Aún sin los labios tocarse, el intercambio de miradas te permite acariciar su alma tal como el beso “francés” lo hace.

El beso “espiritual” puede no parecer tan placentero y pasional, pero sin duda constituye una deliciosa y artística forma de adherirse al placer del amor.

 

El beso pestaña

Una variación del beso “espiritual” puede ser practicado como una tierna diversión. Después de una intensa sesión de besos franceses y besos vacíos, los amantes se encuentran agotados, por lo que es un buen momento para descansar sus labios y mirar dentro de los ojos uno del otro.

En el beso pestaña el hombre se inclina sobre la cara de la chica, pero lejos de plantar sus labios sobre los de ella, es su mejilla la que entra en contacto con la mejilla de la dama. Cuando ambas mejillas se encuentran unidas él acerca su pestaña a la de su pareja. El roce entre los bellos de ambas pestañas es indescriptible.

Se trata de un pase a los mágicos placeres del amor, al ser placentero, provocativo, pero no exhaustivo.

 

El beso doloroso.

El beso “doloroso”, su sólo nombre constituye por sí mismo una paradoja. Pero es conveniente recordar que un acto doloroso puede ser también placentero. La explicación obedece a la extraña naturaleza humana. Existen algunas personas que experimentan un gran placer al ser arañados, quemados, o golpeados a latigazos; a estas personas se les conoce como “masoquistas”. Así mismo, existen personas que experimentan un gran placer al infligir dolor o ejecutar golpes, se les conoce como “sádicos”, no existe explicación racional para estos extraños deleites.
Esta gente posee tales extraños deseos en extremos. Pero aún la gente normal tiene similares deseos, sólo que en mucho menor medida. Por ello todos encontraremos placer en el “beso doloroso”
Pero, ¿qué es el “beso doloroso”?

Nada del otro mundo, una simple y diminuta mordida amorosa.

Muerde sus labios suavemente, y lo disfrutará.

 

El beso “pellizco”

El procedimiento del beso pellizco es exactamente el mismo que el beso ordinario, excepto que al momento de cerrar tus labios para besar, los dejas ligeramente abiertos, y, como si mordisquearas una deliciosa manzana, ejerce un ligero pellizco con tus labios en la nuca o el cuello, en la mejilla o en los labios. Sólo un ligero pellizco es suficiente.

El placer resultante, te aseguro, compensará con creces el ligero inconveniente del dolor.

Una variación del beso “pellizco” puede resultar sumamente agradable. Al momento de presionar los labios unidos, comienza en la comisura de la boca y roza tus labios cerrados por su boca entera. Una variación de esto, es abrir tus labios ligeramente y, con la punta de tu lengua en el surco que separa sus dos labios, rozar tus labios de lado a lado. Lógicamente, existen variaciones a esta última que surgen de inmediato en la mente del ejecutante. Estas variaciones, producto de tu propia creatividad, vendrán a excitar y estimular los sentidos de tu dama.

Una de dichas variaciones, aunque técnicamente no es una variación del beso “pellizco” sino del beso ordinario, pero emplea el uso de la acción retardada en su ejecución. Consiste en acercar tus labios para el beso, y al momento de plantar el beso llevas tu cabeza hacia atrás. Sostén tus labios como si quisieras besarla, pero no la beses. Sostén esta posición tanto tiempo como sea posible mientras sonríes mirándola a los ojos. Finalmente, cuando sientas que la has atormentado lo suficiente, desciende tus labios sobre los de ella tan lentamente como puedas, e imprime el sello del amor en la boca de tu amada.

 

El beso bailando

Otra forma muy placentera de besar es el “beso bailando”. El acercamiento de los cuerpos de los participantes al bailar incrementa el goce. Funciona en aquellos bailes que se practican juntos y con sus brazos alrededor del otro (no funcionará con música disco). Generalmente las parejas bailan en una fiesta o en un salón de baile, que son lugares públicos, y las reglas de etiqueta no permitirían a la pareja disfrutar de un beso “vacío”, o un beso “doloroso”. Aunque esto puede ser logrado en privado bailando con la música de un aparato de radio o reproductor de cd’s. Pero en un lugar público los besos permitidos son aquellos que no llamen demasiado la atención de los demás.

El beso bailando se ejecuta cuando, bajo la pretensión de cuchichear algo en el oído de tu pareja, acercas tus labios hasta tocar el lóbulo de su oreja, su mejilla y su barbilla. Un ligero beso “espiritual” se combina a la perfección. El beso bailando es muy tierno, pero suficiente para hacer a tu pareja hasta que se retiren del lugar y vayan a un sitio privado, donde estimulados por el placer de estos besos ligeros y dulces, no labiales; puedan complacerse besándose en todas las variaciones listadas en este libro.

 

El beso sorpresa

El beso “sorpresa” es, sin duda, la manera más mágica de besar. Es ejecutada cuando uno de los enamorados duerme, digamos sobre el sofá. Cuando ingresas a la sala y encuentras a tu pareja dormida. Entonces inclinas tu cabeza lentamente e implantas un suave y ligero beso sobre sus labios. Este primer beso será muy suave, pero posteriormente incrementarás la intensidad de los otros besos hasta que ella despierta.

El efecto de despertar de esta manera es celestial. Pero, mientras duerme aún, ella sentirá un beso sobre sus labios tan débil como el toque de unas alas de mariposa. Desde luego que al dormir ella pensará que esto es parte de su sueño, pero gradualmente, aunque continua dormida, las sensaciones placenteras se incrementan.

Cuando comienza a despertar ella se da cuenta que los besos son demasiado para un sueño, pero aún piensa que está soñando, y una extraña melancolía se apodera de ella porque sabe que no está con su enamorado, sólo está soñando con él. Su corazón late con fuerza, su pulso se acelera. Entonces abre sus ojos y ve el rostro de su enamorado sobre ella. Siente la sensación de los labios de su amado rozando los suyos.

Verdaderamente, no puede existir un despertar más encantador.

 

El beso eléctrico

Hace algunos años existió una costumbre muy particular cuyo método podemos adaptar a nuestros modernos aparatos. La costumbre a que nos referimos consistía en realizar fiestas donde se practicaban los besos eléctricos.

Para entender mejor esta costumbre veamos lo que un escritor nos decía al respecto:

“Las damas y caballeros se encontraban ellos mismo en un salón. En orden de edad las damas seleccionaban un compañero, y juntos ellos se tiraban sobre la alfombra hasta que estaban cargados con electricidad, primero las luces del salón se apagaban. Entonces ellos se besaban en la oscuridad; y hacían volar chispas para el entretenimiento de los espectadores”.

El mismo experimento podría realizarse hoy en día, sobre en las noches secas y frías, cuando el aire está cargado con electricidad. Sólo se requiere práctica para lograr que la chispa brinque. La natural reacción a esta leve descarga eléctrica es empujar al otro y despegarse. Pero, si intentan resistir este impulso natural disfrutarán un placer inolvidable, no obstante, si se despegan en el momento de la chispa, posteriormente el placer se habrá ido.

Después de practicar esto durante un tiempo probablemente te volverás inmune a la descarga y buscarás choques eléctricos más potentes. Estos se pueden obtener con la ayuda de un vibrador o cualquier aparato que trabaje con una batería y una bobina, ya que la descarga es débil (uno 3 volts). El método consiste en tomar un polo de la batería donde hace contacto con el alambre vivo. Tu pareja sostiene el otro polo. Hecho esto, traen sus labios juntos hasta que existe un octavo de pulgada separando sus labios. Debido a la carga, una intensa chispa saltará súbitamente la brecha de sus labios. Después, sin retroceder, juntas tus labios a los suyos en un beso eléctrico. La ventaja de este método es que tú puedes regular la carga eléctrica e incrementarla a tu voluntad.

Sólo una palabra de precaución: Confórmate con la corriente generada por este aparato de baterías. Evita hacer lo que hizo una pareja cuando, tratando de experimentar, usaron la corriente directa de su casa como estímulo eléctrico, tomando como fuente una toma de pared.

Pero al momento de intentar besarse sus labios se acercaron a una media pulgada y eso fue todo. Porque entonces él vio una deslumbrante flama y sintió un enorme golpe por todo su cuerpo hasta sus pies. Terminaron en el piso, ambos, con los labios quemados.

 

Juegos besando

Los juegos besando son maravillosos, especialmente entre los adolescentes. Algunos de estos juegos son “la oficina de correos” y “besar la almohada”, existen muchos otros más. Son juegos no tan inocentes, pero muy agradables, sobre todo para experimentar nuevas aventuras.

El juego de “la oficina de correos”, por ejemplo, consiste en que una pareja se besa detrás de una puerta cerrada, la pareja queda sola en el cuarto. Es una costumbre muy común entre los jóvenes de escuelas secundarias practicar este juego en las horas de recreo, tomando el salón de clases como el lugar preciso para practicarlo.
Mencionamos estos juegos porque son importantes para entender la importancia del divino arte de besar. Incluso durante épocas antiguas, en las que estaba prohibido colocar un libro escrito por una mujer junto a uno escrito por un hombre, estos juegos se practicaban con regularidad.

Existen, y seguirán existiendo, porque el hombre y la mujer deben besar.

El hombre es el único animal que besa para expresar su amor. Los perros y gatos lamen a su pareja, los caballos y las vacas frotan sus narices y cuellos, las aves anidan juntas.

Pero sólo la humanidad puede besar.

Sólo la humanidad tiene la feliz facultad de apreciar la magia, la belleza, la alegría y el extremo placer de besar.

Aprovecha la gran bendición que hemos recibido los humanos, y practica en muchas bocas hasta convertirte en un maestro del divino arte de besar.