Abridores Indirectos Enlatados Para Seducir A Una Mujer

Los abridores indirectos son sin duda los que mejores resultados te darán en el juego de la seducción, debido a que limitan el tiempo además de demostrar que tienes una razón para acercarte y no lo haces sólo para ligar.

 

Debido a su importancia he buscado los mejores de ellos en Internet y en libros de otros autores sobre seducción, desde luego también he incluido algunos de mi invención.

 

La novia celosa

Para ejecutar este abridor te acercas a un grupo de chicas y les dices lo siguiente:

 

“Chicas, sinceramente, ¿ustedes saldrían con un chico que todavía es amigo de su exnovia? Imagínense que están saliendo con un tipo desde hace tres meses y todavía es amigo de su ex-novia de la escuela. ¿Qué harían? ¿Estarían de acuerdo con esto?”

 

Ellas te darán sus opiniones y después de haberlas escuchado continúas:

 

“Bueno, la verdad es que la cosa no acaba aquí. Lo cierto es que Rodrigo tiene una relación con Sara un poco especial. Hablan por teléfono casi todos los días, se ven a menudo y… lo peor.” (Pausa) “¿Saben lo que guarda ella en el cajón su buró?

 

¡Todas sus fotos y cartas!

 

El caso es que Raquel, su novia, lo vio el otro día y le dio un ultimátum. O lo quemaba todo o se olvidaba de ella para siempre. Además, le pidió que dejara de verla.

 

No sé, chicas… ¿qué opinan? Marcos no sabe qué hacer. Dice que quiere seguir con su novia. Pero comparte una serie de cosas con Sara que no comparte con nadie más. ¿Qué opinan?”

 

Este es un gran abridor para un grupo porque al pedir sus opiniones las tendrás hablando durante mucho tiempo, sólo procura mantener el control de la conversación. Una buena forma de aplicarlo es acercarte platicando con un amigo, y si no lo tienes finge hablar con uno por celular, diciendo algo como “La verdad no sé qué aconsejarle, tengo una idea, pidamos una opinión femenina para conocer la otra cara de la moneda”.

 

Los amigos

 

Acércate a las chicas y diles: “Hola chicas, ¿saben? Mis amigos ya me aburrieron porque sólo hablan de chicas y de ligar, ¿puedo quedarme con ustedes un momento?”

 

En este abridor estás expresando que tu interés no es ligar, pero aún así puede haber quien te lo pregunte:

 

“¿Y tú no deseas ligar?”

 

“No”, responde enfáticamente, “en este momento mi intención sólo es divertirme y despejarme un rato”

 

Las fragancias…

Colócate una colonia distinta en cada muñeca y pregúntale a las chicas cuál huele mejor en tu piel. Es perfecto para emplearlo en un centro comercial y está más que justificado, aunque también puede servir para salir de noche.

 

Lleva un lapicero o bolígrafo y dibuja una rayita en la muñeca por cada voto que recibas, pero dibújate varias rayitas en ambas muñecas antes para que se vea que estás haciendo realmente la encuesta y no es sólo un truco para ligar.

 

¿Quién miente más?

 

Acércate a las chicas y les dices:

 

“¡Tremendo debate es este!

 

Veamos, chicas, ¿ustedes qué opinan? ¿quién miente más, los hombres o las
mujeres?

 

Tal y como yo lo veo, la cosa no está nada clara. O sea, puede que los hombres mintamos más pero puede que no. Igual decimos cosas como: “No, cariño; no estás gorda”, ya saben, cosas pequeñas. Pero las mujeres nos dicen mentiras más grande como: “Es tuyo”.

 

¿Qué piensan ustedes?”

 

La perra de María

 

Acércate al grupo de chicas y di lo siguiente:

 

“Vamos a ver, chicas… ¿Quién de ustedes está más inspirada en este momento? Necesito ayuda ya.

 

Verán… Lo que pasa es que la perra de María… No, no es lo que estás pensando.

 

La perra de María ha tenido perritos, así que necesito dos nombres bonitos y muy originales para ellos.”

 

“La mayoría de los cachorros los va a regalar, y sólo se quedará con dos, son perros de esos orejones, ¿cómo se llaman? Bueno, da lo mismo. Perros de estos con orejotas grandes que cuelgan como cortinas, pero ese no es el caso. La cuestión es que son perrito y perrita y María está buscando un hombre para ellos.

 

Ella ha pensado en ponerles nombres de un dueto artístico como Jesse y Joy, pero yo le he aconsejado un dueto de comicos como Viruta y Capulina. En fin, ¿qué piensan ustedes?, ¿Alguna idea? No, no pongas esa cara… Sé que es tentador, pero tu nombre no se vale.”

 

El cerdo de mi vecino

 

Esta es una variante del anterior, acércate al grupo y pregúntales lo siguiente:

 

“Chicas… ¿Les interesa adoptar un cerdo? Es que la semana que viene es el cumple de mi mejor amiga, la que me regaló este reloj (y lo enseñas, no sólo puede ser un reloj sino cualquier cosa de valor tal como una chaqueta, un suéter o una corbata), y me gustaría sorprenderla con algo muy especial.

 

El caso es que sé que a mi amiga le gustan mucho los animales, siempre se queda embobada mirando perros, gatos, conejos y ese tipo de mascotas.

 

La semana pasada salimos a desayunar y nos encontramos con el cerdo de mi vecino. No, no… es que mi vecino tiene un cerdo. ¡Hubieran visto su cara!, La verdad es que es un cerdito pequeño y muy tierno. Es negrito y tiene el pelo muy suave.

 

Yo a los cerdos hasta ahora solo los he considerado como compañeros de mesa, la verdad es que soy un carnívoro desalmado (aunque muy sano), pero este… no sé… es como el principito de los cerdos. ¿Me captan?

 

¿Qué hago?, La quiero mucho. ¿Le regalo un cerdo?”.

 

El reto

 

Este abridor te permite crear complicidad con el grupo de chicas, consiste en acercarte a ellas y decirles:

 

“Chicas, ayúdenme. Mis amigos me han apostado cien pesos a que yo no era capaz de venir con ustedes y quedarme durante dos minutos. ¿Puedo quedarme entre ustedes sólo ese tiempo? Es que no quiero perder esos cien pesos.”

 

Dos chicas peleando afuera

 

Este abridor tiene por objetivo despertar la curiosidad del grupo, aunque no necesariamente debe ser verdad, pero es importante que te muestres en verdad sorprendido para que tu guión sea creíble. Acércate a las chicas y les dices:

 

“¡Qué barbaridad! ¿Ya vieron a las dos chicas que se están peleando allá afuera?”

 

“La verdad es que se han agarrado hasta de los cabellos. Y todo por un tipo, al parecer… Sí, el caso es que el tipo es un chaparrito que difícilmente llega al metro y medio, pero una de ellas estaba llorando mientras le gritaba cosas horribles a la otra. ¿Y saben qué es lo peor? Que el tipo no hacía nada. Se quedó sentado, fumando un cigarrillo sobre el escalón y… ¡riéndose!

 

Entre tanto, ellas no dejaban de insultarse la una a la otra. Y la que lloraba se agarraba de las tetas y le gritaba a la otra que ya quisiera ella estar como ella. Al oír esto, el tipo ha sacudido la cabeza y se ha alejado lentamente…¡Qué bárbaro! ¿no?

 

¿Por qué me miras así?¿Es que tú también te has peleado por un chico alguna vez?”

 

Después de esto pasas a ejecutar otro abridor o alguna rutina de valor. El objetivo principal de este guión es captar la atención curiosa no sólo de tu objetivo sino de todo el set.